sábado, 1 de marzo de 2014

DAMA DE CARTAMA Y DERECHOS DE AUTORES



Se celebra este año el  125 aniversario de su nacimiento  y el 76  de su vuelta de América.
En esa profunda mirada está  compendiada la historia de amor filial mariana más hermosa. ¡Cuantas vivencias estarán pasando por la mente del juglar de la Virgen. Seguro que le pedirá por su pueblo al que tanto amó y por el que tanto hizo...!

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Porque en un momento dado he invocado correcta, educada  e incluso amablemente mi derecho de autor sobre unas fotos que avaloran en el mercado mi libro "...El Juglar y la Virgen Peregrina", se me ha contestado de forma desabrida e injusta intentando hacer valer unos derechos que cedió, incluso cuando cedió la propiedad de la célebra dama de  Cártama y un friso romano obtenido en el mismo lugar, más otras piezas que fueron troceadas y metidas en el adobe de una construcción rural, destino que hubise seguido estas piezas de no ser porque González Marín pidió a sus dueños que se las regalara y no la destrozaran también. SEGUIRÁ


Estuve de viaje en Corella, y cuando le dije al Director del Museo que si se hacía otro en Cártama lo cedería, dijo que fotos si, pero que en su día obtuvieron los depósitos legales y nadie dentro de plazo los impugnó. Y el Ayuntamiento lo supoo; lo supo por mí, y dijo que donde se iba a tener, caso de que se  ganara el contencioso, lo cual era difícil, como le fue a González Marín dejarlo en Cártama, y ello, lo vi, le costó lágrimas.  (Vean el documento que sigue)





Con dolor hay que reconocer que una pieza de este valor (lease la literatura que sigue), si el Ministro de Franco, Arrese, no impone a González Marín, invocando y atenido a la ley, que se la cediera junto con el friso expuesto en el patio  de calle viento, frente al Bar La Bodega, ambos estarían ya rotos, como tantas y tantas piezas que antes y después han aflorado en Cártama.  ¿En donde están? Se hará una relación de ello. Y Cártama sigue aún sin Museo (lo que está previsto es un cuchitril propio de corrala de barrio) y todo el esmirriado patrimonio que se ha podido dejar, amontonado en un almacén de mala muerte.

Empero, vean con la dignidad, haciendo saber su origen cartameño, con que se conservan joyas que fueron nuestras en otros sitios. Sin más comentarios.








En todo momento, incluso en mi libro ya citado para que tenga constancia a perpetuidad, he recordado que estas piezas fueron encontradas  en finca propiedad de la familia Alejo de Cártama, pero de inmediato cedieron sus propiedad, que hoy se ampara en dos  COPYRIGHT. Ceder fotos a diestro y siniestro no tiene sentido pues en las dos obras con depósito legal tienen más extensa y noble difusión que repartida y usada de dicha guisa. Yo jamás lo haría, pero el otro dueño de derechos sabe Dios sin haría valer sus derechos de forma legal con cuanto ello conlleva. De ahí mi honrada advertencia; como a otros.

La señora Rosita  Alejo, me ha tratado de forma muy  altanera e injusta en aras de unos pretendidos derechos que ha tiempo cedió su familia, incluso la pieza objeto de esta cuestión, arrastrando con ella a que se me llame necio por dos personas, al parecer amigas suyas, sin parar mientes dicha señora al afecto que siempre he mostrado y demostrado a toda su familia. La verdad queda demostrada aquí irrefutablemente, amén de lo que queda por añadir.