viernes, 17 de noviembre de 2017

ESTULTICIA POLÍTICA

                                                           
Ocupando la portada del diario más prestigioso de España de ayer 16  de noviembre, aparecen propuestas de  tácticas electorales tras el 21D en Cataluña que por sí solas  constituyen una semblanza de la capacidad maniobrera,  indiscutiblemente desfavorables al buen gobierno desde  su fundación  hace más de un siglo (y a la Historia y los hechos me remito) que se sustancia literalmente de esta guisa que insulta la inteligencia ciudadana más roma; como siempre: “EL INDEPENDENTISMO QUE SÍ LE VALE (QUE SÍ LE VALE, OJO) AL PSC”

Y continua con esta perla:  “Sánchez promete (¡promete!) que no pactará con los secesionistas tras  el 21D, pero ICETA se resiste a romper con ellos y perder una veintena de ayuntamientos clave” (ICETA es virrey que tiene el PSOE en Cataluña)

O sea, que España (la Patria) les importa una leche y a lo que van no es asu buen gobierno, paz y bienestar popular, sino a los mezquinos y espurios intereses de esta chusma que no desgobiernan. Sin más comentarios.

jueves, 16 de noviembre de 2017

MEMORIAS DE UN "NIÑO DE LA GUERRA" (mi último libro)


1.     PRIMERA VISITA DEL COMITÉ  FRENTEPOPULISTA
               Era un día  de  mediados de julio del 1.936.  Almorzábamos la familia  en el amplio y  único porche interior  que tenía nuestra vivienda, al que daban  por puertas veladas con  cortinas otras dependencias en el cortijo de, “La Alhóndiga”. Había una ante-puerta exterior, un tanto en alto, rodeada de  poyete y asombrada con un parral  de uvas  negras, cual suelen tener todas casas hortelanas de la ribera guadalhorceña.

Por la  amplia   puerta, siempre  abierta,  se veía el enorme  patio  empedrado al que embocaban, igual que nuestra casa,  todos los departamentos  de la hacienda  labriego  ganadera;  se accedía a este patio desde el exterior por un enorme portón que permitía el paso  de carretas y bestias cargadas;  para la entrada y salida de personas, en una de las hojas del portón   se abría  una portezuela de franqueo.
   
  En lejanía  no excesiva, teníamos siempre la viva estampa física  del mirífico cerro de la Virgen y,  la propia  Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, Patrona de Cártama; cerro,  coronado por el Castillo Fortaleza de los moros.  Como enorme mastín, Cártama   dormita desde la noche de los tiempos  a  los pies de esta joya orográfica.

La naturaleza ofrecía un virgiliano cuadro de ventura y paz que, por desgracia,  estaba ya muy lejos de anidar en el corazón de las personas,como se iba percatando el único niño que había en el cortijo con no más de cinco años. Se mascaba el odio en donde antié no más,  reinaba una  paz bucólica horaciana.  Para más,  a la caída de la tarde del día anterior, los candilazos  que el terral solía dibujar  por poniente en el firmamento  estival, alcanzaron un acusado y sangrante color rojo, insólito y  amedrentador,  que invadió el cielo desde los montes de Bonela hasta por encima del pueblo en línea con  los cuatro puntos cardinales. A mi corta edad  era la primera vez que veía semejante   fenómeno y  no recuerdo haberlo vuelto a ver;  todos los  componentes de la plantilla de trabajadores (sobre 15 personas habituales)  del inmenso cortijo de 200 fanegas de tierra entre regadíos y secanos, sobrecogidos por dicho  fenómeno atmosférico, lo atribuyeron   a una  misteriosa premonición   de guerra y sangre. Valga o no, más bien no,   el “vaticinio”, lo cierto es que no tardó   muchos días en   concretarse   una guerra civil loca y fratricida, tal se venía presintiendo desde algún tiempo antes.

Estábamos a la mesa aquel día que nos ocupa,  la familia que componíamos,  mis padres, mi hermana menor y yo mismo;  también estaba con nosotros en aquel almuerzo el boyero, Paco “El Tito”, porque era día de barcina apretado de tiempo y mi padre le ofreció  que comiera con nosotros. Faltaba ese día mi tía Pepita, hermana de mi madre,  de 16 años, que  había ido a casa de sus padres, mis abuelos maternos,  en el Cortijo, El Convento, cercano a  Alhaurín de la Torre. Regresó aquella misma tarde con mi abuelo quien, de seguida, retornó a lomos de su  burra  ya de atardecida.
                              
Mi madre había cocinado  las conocidas como sopas  de “caldoponcima” (cucharada y, detrás,  bocado  a lonchas de pepino como sobrerregalo fruido al paladar); de segundo, pimientillos tiernos fritos que, ella misma haciéndose acompañar por mí,   fue   al huerto por ellos,  a los que guarneció  para comer con  huevos fritos; de postres perillas sanjuaneras, brevas  y alguna tajada de los primeros melones del año. El sueldo de mi padre no daba para ir por pescado (carne la de las matanzas tradicionales conservada en orzas y, en embutidos colgados del techo de la sala alacena, la de los pollos camperos que  criaba mi madre, alguna liebre, conejo  o piezas de  pluma que de vez en cuando  cazaba mi padre. Había que comer de lo que daba el campo, que no era poco, sino, ni más ni menos que la hoy tan traída y llevada dieta mediterráneo.  
A mitad del almuerzo, irrumpieron en el patio  unos 10 ó 12  milicianos del Frente Popular que, armados hasta los dientes, se situaron en sitios estratégicos sin perder de vistas a mi padre; sólo fueron  cuatro los que entraron en  casa y  pidieron que se les entregara en  ese mismo momento la escopeta de caza. Mi padre les dijo que pidieran al encargado, Juan de la Tota,  las llaves del almacén de granos que la finca tenía en el pueblo (hoy carpintería de Mojete), pues hacía tiempo que no salía a cazar y la había echado sobre la pila de trigo en dicho almacén.

Quizás por  lo inoportuno de la hora, dieron por buena la excusa de mi padre y se marcharon, no  sin advertirle: ”Puedes figurarte las consecuencias si vamos al almacén y la escopeta no está en él…”


2.-A PARTIR DE ENTONCES  PERNOCTAMOS EN CASA DE PACO, “EL TITO”

            El bueno de Paco el “Tito” dijo a mí  padre:   “Frasquito desde esta noche tu familia  se viene a dormir en mi  casa; ya nos las arreglaremos; deben salir  entrada la noche y marchar por el borde la acequia sin que nadie los vea. Tú, coges una manta y la escopeta y te vas a dormir a algún sitio en las huertas que ninguno sepamos, hasta ver en que queda todo esto”…………….. Ya había empezado la quema de la iglesia, ermita e imágenes.

domingo, 12 de noviembre de 2017

RECORDANDO EL CANCIONERO POPULAR DE NUESTRO PUEBLO

       
Si a los títeres tocan
Yo te pago la entrá
Y ¿si te ve tu madre
Qué dirá, que dirá…?
¿Qué tendrá que decir?,
Que te quiero, te adoro,
Que me muero por tí
                     (Popular, se cantaba a la rueda)

Campesinas
Ya se acabó con la siega,
Trilla, avento y acarreo.
En puertas esta la feria (de septiembre cuando había)
Y a rebosar los graneros.
Para el recuerdo quedaron
Frío, vientos y aguaceros.
Ahora, jarana y jolgorio
Que están los bolsillos llenos.
                                                    (Popular)
Ironía
Hubo seis compadres
En la boda de Antón:
Cerdo y cochino,
Puerco y marrano,
Guarro y lechón.
                         (Alhaurín-Cártama,popular)
Canción de rueda
Eres alta y buena moza
Y te falta lo mejor,
Los colores de la cara,
La vergüenza y la razón
                                       (Cártama)
Ironía
La lechuga en el bancal
Todos años  florece;
La vergüenza del político
Se ha perdido y no aparece.
                           ( Popular comarcana)
Pregón del naranjero
Vendo naranjitas chinas,
Chinas y mondarinas,
Calejillas de las buenas
¡que son de  canela mis naranjillas!
Niñas, que llevo limones
Que son de los Callejones (Alhaurinejo)

Ironía erótica
A mi me gustan los higos
De las higueras pardillas,
Pero más me gusta el tuyo
Porque tiene una rajilla
                             ( Popular. La rueda entre mayores)
Idem
Al revés que el pepino
Son las mozuelas
Por do el pepino amarga
Dulces son ellas.

SEGUIRÁ

¿AÑORANZA DE FRANCO?

Resultado de imagen de FRANCO

¡¡¡Y dale a Franco; lo invoca y  alega  cada  inútil fracasado en su gestión ("peor era Franco" parece querer decir a los 40 años de muerto aquel en su cama; en su cama...)!!!. Ya está claro: El antifranquismo de hoy no es otra cosa (analícese objetiva y honradamente) que una nostalgia del franquismo. El bienestar económico sin espiritualidad  ni cultura no hace más feliz a las personas por ahítas que estas estén, verbigracia (pido  perdón por la comparación):Cuantos más cebamos a un cerdo estabulado con garbanzos negros y bellotas, más sedentario, triste, amodorrado, esclavo y desgraciado se le nota. 
OTRO SI DIGO: Estoy hasta las  overas  de Franco... ¡¡¡Arreglad España y sus problemas que son de aúpa y para eso os votamos, y no para que jugueis a la oca con ella, indecentes ...!!!

viernes, 10 de noviembre de 2017

"FULANO", ALGO HE HECHO POR CÁRTAMA...¿Y TÚ, SALVO CHISMORREAR?


... ahí tienes mi sucinta respuesta, "Fulano", a tu capciosa y  estúpida pregunta cada vez que escribo: ¿Y, tú que has hecho por el pueblo? ¿Qué crees que debía haber hecho, demagogo...?. Y cinco libros, y 1.500 artículos publicados, y decenas de decenas de conferencias y entrevistas en pueblos de tres provincias y sus capitales sin dejar de exaltar a mi pueblo en ellas; y gestionar una biblioteca con 8.500 volúmenes, gestionar el primer Instituto  de la Estación y gestionar los terrenos gratuitos para su ubicación, y gestionar la traida del Colegio de la Mata (todo está documentado), y evitar con otra entidad asociativa que la sierra desde el Calvario al Cerrajón se convirtieran en canteras, y dar 120.000 jornadas (no puestos) de trabajo en Cártama, y muchas otras cosas que mi  sentido de la humildad y la modestia me frenan citar (al menos hasta ahora)..., todo al contrario que tú que siendo un vago mental vacío de caletre que, poder invocar nada noble tuyo vas por ahí proclamando pretendidos favores al "pueblo", vacuo prurito de todos los demagogos políticos (¿que es el "pueblo"?), y, lo que me callo. Por hoy, pues ya demasiado es demasiado de los zurdos vacuos ¿me vas entendiendo, "Fulano", que por enésima vez me vienes a preguntar tendenciosamente cada vez que escribo:  "Tú que has hecho por el pueblo". Preocúpate de lo que haces tú, que otro cualquiera te puede sacar una lista incontestable de lo que hace.
Te lo digo a tí para que me oigan otros "benefactores del pueblo" como tú, Fulano.  


viernes, 3 de noviembre de 2017

ANDANDO Y PENSANDO

             
posverdad
 (qué cinismo llamar a una época de la posverdad) que estamos viviendo sólo se puede gozar no teniendo memoria, ya que si recuerdas y comparas te invade la tristeza. Hablando de memoria, el producto  zapateril que hace LEY (de obligada aceptación y acatamiento, por tanto) es lo más falaz, sectario y cínico que le pueda ocurrir a cualquier fulano de gobierno. Ya Felipe que intentó darle “la vuelta a la tortilla” de la historia que, per se, condenaba al marxismo y al bando republicano, optó por desistir alegando que todavía vivían muchos testigos de los hechos reales “y nos van a llamar embustero, tal somos”; así se lo dijo  a Alfonso Guerra. Después el nefasto y nefando Zapatero hizo la falaz MEMORIA HISTÓRICA, con el agravante de que  a Rajoy le faltaron huevos para derogarla cuando tuvo la mayoría absoluta. Como tampoco fue capaz de hacer con el genocidio abortista.

martes, 31 de octubre de 2017

POLITICADAS "DEMASIADO FUERTES": ¡¡POBRE ESPAÑA...!!


Resultado de imagen de POLÍTICOS LOGREROS

 En la sección de Andalucía de un periódico de tirada nacional ABC (el más serio y objetivo), aparece el siguiente titular: "UNA CUÑADA DE LA JUEZ NUÑEZ ---la que actualmente entiende del  "affaire", IDEA, que entronca con el   corrupto "caso",  ERE   de Andalucía, en los que se han robado a mansalva los dineros  a los obreros por gente del partido  de los más de  100 años de honradez?, los de la "O" (entre los imputados sendos Presidentes de la Junta)---  es la encargada de los pagos de la Agencia, IDEA  por lo que existe un presunto lazo familiar entre la  cuñada y la propia  Señoría del Juzgado nº 6 de Sevilla"  que sustituyó a la por toda Andalucía añorada, Jueza Alaya. Dice el medio  referido, A.B.C,  "que exigió al PP andaluz una fianza de 30.000 euros  para poder personarse en la causa de las operaciones de financiación".

A estas alturas  de la llamada democracia española,  se han invertido los términos de aquel canto fervoroso del nacimiento de las "autonosuyas" (piletas de los políticos  que tantas veces las vuelcan en su desmedida  glotonería de sus gañotes): "habla pueblo, habla...", trocado hoy virtualmente  en la  chirriante y caciquil tonadilla que tararean con cajas (caras) destempladas los emulos del “pollo de Antequera” de antaño: "CALLA PUEBLO, CALLA, ¡¡¡QUE MÁS TE VALE: TÚ,  RESIGNADAMENTE   COMEYCALLA!!!"  si algo dejamos  los Epulones que os representamos para defender vuestros intereses, o sea, los intereses  de la Patria. ¡Dios, qué sangrante paradoja…!
  
Soy lego en  cuestiones legales y, por ello, y porque respeto y acato la Justicia en todo caso,  ni entro si salgo aquí  en ello, amén de que ha tiempo que leí el refrán que reza (el refrán, no yo): "De la vara del Juez y del culo del mulo cuanto más lejos, más seguro"; y a ello me atengo. 

 Sí añade el medio citado un párrafo de un escrito que al  respecto ha emitido el PP que literalmente dice:  "... además ese interés directo se ve reforzado cuando ahora sabemos que en los hechos investigados pudiera haber participado, y estar implicada, su cuñada María Guija y sus superiores mediatos o inmediatos y que, a través de la misma... que se haya llegado a formar unos prejuicios incompatibles con la imparcialidad”.

¿Puede un país soportar sin aturdimiento emocional tantas contradicciones y paradojas políticas nacionales y regionales? La Historia que según Cicerón es “testimonio de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, anunciadora de lo porvenir” dice categóricamente que no. Ahí tenemos en España el ejemplo del desbarajuste de la primera y segunda república que fueron causa indubitable de una cruenta guerra civil y una larga dictadura.

Ahora, Pedro Sanchez (el que realmente manda en España por  absurda cabriola del destino), quiere jugar a la oca con España diciendo que es una “nación de naciones”, o sea, retrotraernos a la Patria cantonal y… ¡tiro porque me toca! Como en el juego de la oca. ¡¡¡POBRE ESPAÑA!!!

lunes, 30 de octubre de 2017

OBSERVANDO Y PENSANDO


No somos más que una tilde en los renglones de la historia universal y, sin  tilde, el eco de la historia sería otro. Lo mismo, haciendo un símil,   que ocurre con  un inglés  que, si le quitamos la tilde, lo dejamos en mera ingle.

Ha desaparecido el mundo de los Quijotes; los Sanchos sobre rucios  imperan y campan  a sus antojos; los ideales nobles han muerto, o sestean, del positivismo del placer grosero prima y las tinieblas del error los envuelve.


Un niño suele encontrar la felicidad en un juguete; un joven en una mujer; un hombre en el hogar y, la felicidad de un anciano reside, casi siempre, en la honradez y ser respetado por ello.
--Nada es tan  malo como nos parece; ni tan  bueno (Popular)
--Con Dios no  estoy sólo.
--Leer sin reflexionar es comer sin digerir.
--No hay asunto, por complejo que  sea, que  estudiado con paciencia e inteligencia no se complique más. Un ejemplo: 455. 000 políticos y arrimaos mandando en España; ¿es dictadura o demomierda…?

--Las cosas mejores en las manos de tontos, pueden llevarlas a su destrucción. Las peores cosas tienen  remedio en las manos de personas inteligentes. España está en manos de estultos y necios de remate, amén de indecentes; está ya más que visto y comprobado.
--Los cerdos se solazan más en el lodo que el agua clara; por eso hay tantos políticos que vuelcan la pileta revolcándose.
--En la vida he visto que los opresores generan  la violencia  de los oprimidos, y que, si estos se liberan. se convierten en opresores. La lección  nos la da Podemos.
--Se desde niño que la honradez es una póliza de libertad y paz  interior.
--Si quieres saber cómo piensan  realmente los políticos,  no te fijes en lo que dicen sino en lo que hacen.
--Por la garganta de los pájaros oí cantar desde niño a los árboles.
--Por más que me ames, nunca podrás beber  por mi sed.
--La mano impersonal del gobierno jamás sustituirá  a la solícita mano de un amigo.

domingo, 29 de octubre de 2017

PRÓLOGO A “ECOS DE LA ALHÓNDIGA”

 PORTADA
            
                    
(Último libro de Fco. Baquero Luque)

Vivimos en una época tan materialista, que tendemos a valorar el patrimonio cultural que se puede tocar y visitar y rinde beneficios al municipio más que el patrimonio intangible, ese que no podemos tocar, sino solo conocer a través de las palabras. Sin embargo, me atrevería a decir que nos dicen mucho más de un pueblo los versos de sus poetas que las piedras que de él nos queden en un museo, porque los versos no son fósiles, sino el pensamiento vivo de sus gentes.
Las palabras de los sabios de un pueblo recuperan un pasado que sin ellas nadie va a conocer y constituyen auténticos museos intangibles custodiando un tesoro incalculable, pero con una ventaja: los museos de piedra y cemento están muertos, son mausoleos del arte, mientras que bien viva que está la selva de palabras que el escritor levanta para que vuelen bajo ella los dorados pájaros que su memoria ha rescatado de la desaparición.
Eso ha hecho para ti, querido lector, lectora querida, Francisco Baquero Luque: entregarnos la maravillosa pajarería de sus palabras rescatadoras del pasado para que vuelen en nuestro cielo personal y no desaparezcan en el abismo de la indiferencia. Cada vez que las leemos, ocurre en el presente todo lo que ellas nos cuentan del pasado. Escritas por una pluma ágil y amena, sus palabras hacen reales y presentes a personajes entrañables unos, pícaros otros, que, en cierto modo, nos explican y componen y nos hacen amigos de Castaña, Canela, Antoñico, el rapsoda José González Marín, el imaginero Francisco Palma, los Saldiguera, Claudia Prócula y Abdulán Zaimén, y todo entre encinas, chumbos, cogujadas, alondras, peones, gañanes, y, en los momentos más sublimes, la luminosa presencia de la Virgen del Monte traída por los Reyes Católicos presidiendo el valle del Guadalhorce desde hace más de cinco siglos, concediendo mercedes y salvando al pueblo de la peste.
Nos lo cuenta Francisco Baquero Luque con sencillez y elegancia, sin exagerar lo bueno ni recrearse en lo malo, sin sarcasmo, atento al detalle humano, a los movimientos del corazón y no solo a los movimientos de los cuerpos en los espacios. No hay en él tampoco asomos de neofobia, es decir, de miedos y prejuicios contra los inevitables cambios de los tiempos, sino profundo aprecio hacia un pasado que explica nuestro presente y nos da la medida del futuro.
Todo lo que Francisco Baquero Luque cuenta del pasado explica lo que somos en el presente, porque España era un país agrario hasta hace poco, pero vive ahora de espaldas al campo que nos ha hecho y eso no solo nos aparta de la naturaleza que nos compone, sino que además nos incapacita para entendernos.
España es, además, un país aquejado de agrofobia. Tenemos el prejuicio del converso a lo urbano que reniega ahora de lo agrario. ¿Por qué los partidos más votados en las ciudades son considerados más modernos y con más futuro que los más votados en el campo?
Lo mejor de la mirada que proyecta sobre nuestro pasado reciente es la fidedigna nitidez con que nos lo transmite. No se la enturbian prejuicios, ideologías, resentimientos. Su transparencia proviene del amor y el conocimiento: ama lo que conoce y conoce lo que ama, y nos lo alumbra en la literatura, porque esa es la tarea del poeta: recuperar del olvido o de la nada la belleza con palabras lo más dignas posible de ella. Si además, como es el caso de este poeta, esa belleza la ha vivido en sus carnes y ha conformado su persona, entonces el poeta no solo está creando belleza, sino además salvándola y, con
ello, salvándose y salvándonos: salvándola, porque sin él ese pasado será desconocido; salvándose, porque él es fruto de ese pasado; y salvándonos, porque una generación que desconoce y desprecia su pasado renuncia a un rasgo exclusivamente humano, el de la tradición y la transmisión, y se vuelve especie animal de la selva, que no tiene pasado ni futuro, sino solo presente. El porquerillo aterido “metido en los ocho años” merece ser rescatado del olvido y puesto a nuestros ojos, para que todos le demos un beso en la frente. Alonso Martín seguirá siendo el hombre que venció el mal genio del río desmadrado, pero fue vencido por una carreta. El amor seguirá siendo esa fuerza y ese instinto que atrapa a los protagonistas de “La parada de los sementales” y aguza el ingenio del cabrero que, para retozar con la molinera, se disfrazaba de fantasma.
A su mirada amable, nítida y fidedigna se une su estilo ágil y cultivado al servicio de la emoción tanto en el paisaje como en el retrato humano: si en sus retratos humanos no hay maniqueísmos ni ingenuidades, sino simpatía, porque nos habla de hombres de carne y hueso, con sus luces y sus sombras, pero todos luminosos en su dignidad o su hidalguía, en su retrato del paisaje no hay idealismo pastoril, sino que nos encontramos con la realidad contundente y dulciamarga de nuestros campos. Pero, por encima de todo, lo que embarga al autor y nos transmite con palabras a veces recias, a veces delicadas, es un amor desbordante por el campo, sus secretos y sus encantos, un amor de varón generoso y fuerte que lo conoce bien.
Para escribir un libro como este que salva del olvido casi un siglo de nuestra historia, no bastaba un testigo directo que lo haya vivido, sino un escritor que sepa contarlo. En la persona de Francisco Baquero Luque se dan ese testigo presencial y ese buen escritor, que no solo ha cultivado la tierra, sino que, además, se ha preocupado por cultivarse a sí mismo, hasta el punto de que es una de las luminarias culturales de la comarca y mantiene viva su memoria histórica. ¿Qué sería de tantos pueblos de España si en ellos no hubiera personas como Francisco Baquero Luque que son la conciencia de lo que el pueblo es, de su valía, de su pasado, de sus gentes? Otro gallo cantara a los ayuntamientos si en vez de actuar con criterios ideológicos consultara con los sabios del pueblo.
Tengo además razones personales para agradecerle toda esta labor literaria de recuperación humana e histórica fidedigna de un pasado reciente, porque soy paisano suyo. Mis padres, mis abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y varias generaciones más provienen de los montes cercanos a Cártama; muchas de las cosas que él narra saben a mi padre, a mi abuela, a mi tatarabuelo. Él está salvando con este libro mi familia y todo lo que ella ha sido y soy,
Pero que nadie piense que el valor de estos relatos está en lo comarcal, en recuperar tal o cual vocablo regional. El maestro Bizco Antequerilla es, por ser de esta tierra, una figura humana para todos los tiempos. Cristobalón y Floripondio son, además de dos personas, dos maneras humanas de ser que nos radiografían y nos enfrentan a nosotros mismos. ¿No en el Romancero gitano, tan andaluz, de Federico García Lorca una de nuestras obras más universales? Estos relatos tienen validez universal, porque los hombres que por ellos transitan son al fin y al cabo hombres y los hombres somos iguales en todos sitios. Lo relevante no es que aquí hubo maquis (los “rejuíos”, como los llamaban en Cártama) y en Francia no, sino que tanto en Francia como en China tocan el corazón humano todas las cosas que nos relata el autor cuando en su adolescencia fue rehén del maquis: la angustia de unos padres, la nobleza de un
redentor, el miedo y la necesidad de unos bandoleros son el hombre mismo, el hombre de siempre, el hombre que está ahora mismo escribiendo esto. ¿Serían acaso más universales estos relatos si sus protagonistas vivieran en Nueva York o Calcuta? Son para todos los tiempos estos personajes y estos campos de Cártama, un microcosmos en el tiempo que mira a la eternidad.
Gracias, Francisco, niño de la guerra,  superviviente de la época del hambre, hombre cabal y bueno y, por todo ello, hoy abuelo,  sabio, agradecido y trabajador.                                    Prólogo de:   Jesús Cotta

               (Licenciado en filosofía clásica. Licenciado en lenguas muertas: Latín y Griego. Profesor de              Griego  en Sevilla. Ahora imparte nueva especialidad de Filosofía en IES Martinez Montañés también en Sevilla. Ha publicado novelas, Ensayos, y Poesía. Fue célebre su obra, “selección de la de Santa Teresa” ---“Las Virgenes prudentes” --- y , últimamente, ha obtenido el premio nacional de biografía con su obra “ROSAS DE PLOMO (Amistad y muerte  de Federico y José Antonio)”. Nació  en 1.967)

sábado, 28 de octubre de 2017

UNO DE LOS 50 RELATOS QUE SUSTANCIAN MI ÚLTIMO LIBRO "ECOS DE LA "ALHÓNDIDA"

                         

          HUIDA AL  CORTIJO “EL CONVENTO”

Describo en este relato episodios concretos que vi y viví durante  la guerra  de 1.936, en la que tanto sufrió también  la población civil de uno y otro bando en liza. Otros, que también  recuerdo con claridad meridiana, trato de embozarlos bajo el manto del olvido. Y ahora, a lo que voy: La gente del campo resultamos lacerados somática y síquicamente   de manera involuntaria pero brutal y a veces pérfida (así son las guerras ideológicas civiles), tanto los de un bando como los del otro, repito,  y, de manera especial, los niños; los “niños de la guerra”. Fui uno de ellos:    

Mi madre paría aquel mes de octubre de 1.936 su tercer hijo  en el Hospital Civil de Málaga asustada por las múltiples, cercanas y estruendosas explosiones de las bombas que los aviones  nacionales  dejaban caer  sobre la  Málaga roja. Su cama trepidaba en cada estallido. Mi madre, lo supimos después, lloraba  para adentro porque estaba prohibido  expresar la pena  en aquellos tiempos de desintegrismo, odios y   metralla.     
   
 Al bondadoso,  sabio y famoso   doctor, Don José Gálvez Ginachero, que asistía a mi madre, le extrañó el silencioso llanto de ella  que,  sin nublarle la alegría de ver sobre sus pechos al nuevo  hijo,  dejaba traslucir una profunda congoja. Cuando,  con la dulzura que le caracterizaba, el citado médico le preguntó a su paciente si le preocupaba o temía algo además de las bombas, ella se desahogó ante aquel santo con palabras de este tenor:

  “Don José, temo mucho por el destino de este hijo y de otros dos que están con mis padres y hermanos en un cortijo llamado, “El Convento”,  cercano a  Alhaurín  de la Torre; me encuentro ahora  con tres hijos, no tengo nada porque  no sé si aparte de madre soy viuda; no sé si mi  marido vive o ha muerto en el otro lado del frente a donde dicen que  se pasó al escapar en este lado  de la muerte: Cuando el 20 de agosto pasado le daban el “paseo” once milicianos en dos coches,  para al final matarlo una cuñada mía con mis otros dos hijos bajo el brazo, de rodillas  rezábamos ante  un cuadro de la Virgen de Los Remedios, pidiéndole  desde la tierra al cielo, que a mi marido no lo mataran;  Ella  nos escuchó y dio arrestos a ni esposo en esos instantes (¡ fíjese usted qué milagro!)para saltar del coche y escapar campo a través mientras le perseguían  con saña once bocas de fuego; así casi una legua hasta que, según se supo,  se internó  en  la abrupta y extensa  sierra cercana a los hechos;  y ya no he vuelto a saber más de él y, ¿cómo vivo yo y voy a criar  sola a mis hijos. Hasta mi suegro, padre de 12 hijos que vivía de echar medianerías en tierras de señoritos para darles trabajo a su prole, y que vivía con nosotros en Cártama, me lo acaban de matar, torturado a palos en Sierra Gorda cerca de Coín, según me he enterado por una visita.
Soy muy desgraciada… ¿ahora quien  me va ayudar a criar a mis hijos,  caso de que  a mí no me maten también; que va ser de ellos…? Sí, doctor, tengo mucha pena y mucho miedo.

Le embargaba en esos dramáticos momentos un  sentimiento trágico y asfixiante zozobra por su futuro de vida;  como también,  a  miles de seres inocentes más de uno y otro bando de aquella innecesaria y loca  guerra que, como todas,  nunca arreglan nada, sino que sólo producen muerte, hambre, miseria y dolor punzante de ausencias eternas, que lleva aparejado  infinitas rastras de odios, como vemos hasta en las miradas.

El   doctor Gálvez le puso entre las manos un rosario para que no lo rezara con los dedos (¡en aquellos momentos de persecución religiosa  tener un rosario y rezarlo demandaba valor, o desesperación ciertamente…!)  y,  también disimuladamente, jugándose la vida, don José Galvez  le regaló una estampa de la Virgen de los Remedios de Cártama de la que  era devoto.
Mientras tanto, en el cortijo, El Convento, sus otros dos hijos nos  habíamos  refugiado aquella mañana de bombardeos con nuestros abuelos y tíos en  la cercana   alcantarilla bajo la vía férrea que daba salida a las aguas  sobrantes  de las albercas de riego de la huerta del abuelo; desde allí  oíamos  el rugir de los motores de los “aparatos” en sus cabriolas en el cielo y veíamos como, entre ellos,  aparecían  vellones de humo de los cañonazos que les tiraban las piezas artilleras  desde tierra.
Algunos de estos aviones, tras soltar una tanda de bombas  maniobraban sobre el mar y, otros, venían a hacerlo tierra adentro hasta donde nos escondíamos la familia en aquellos momentos de peligro.   Preocupación y zozobra por doquier, especialmente por mi madre parturienta en el hospital en cuyas cercanías explotaban las bombas. Nunca olvidé, ni olvido,  una anécdota de la que una tía mía, Pepita,  y yo, fuimos protagonistas en esos momentos:
Dejado  llevar de mi curiosidad infantil, quise ver volar tan bajito a uno de aquellos “aparatos” de doble alas que daban la vuelta hacia el objetivo a castigar sobre nuestras cabezas  y, sin pensarlo, me salí del escondrijo a verlo; incluso le llamé  la  atención moviendo  mis brazos ya que  veía claramente la cabeza del piloto quien, a su vez, vio como mí  tía, asustada, tiraba de mi hacia la alcantarilla; nos percatarnos de  que el piloto  sacando una mano enguatada, nos lanzó  algo y cuando pasó todo, fuimos a ver que era; resultó ser unas onzas de chocolate que probablemente él llevaba para su consumo como “rancho” en frío incluso dentro del aeroplano.
 Retrocediendo en el recuerdo, mi madre, al escapar mi padre durante el “paseo”, fue advertida por  gente del Comité  “frente populista” local de que, si mi padre no se entregaba, ella “respondía” por él, “advertencia” que le hicieron en mi presencia y en la de tía Cayetana, hermana soltera de mi padre que vivía con nosotros para cuidar a mi abuelo, Frasquito Talento, ya muy enfermo.
 Sabido esto por mi abuelo materno, Antonio “Canito”, habló con el comité de Alhaurín de la Torre en donde mi madre estaba empadronada porque allí nació y vivió hasta su casamiento. Los del Comité de Alhaurinejo invocaron esta circunstancia a los de Cártama para conseguir que  dejaran que mi abuelo se llevara a su hija, mi madre y así fue, pero, en su lugar, me retuvieron a mí y a mi hermana (cinco y tres años respectivamente), como  garantía y señuelo para que mi padre se entregara.
A las dos noches de ausentada mi madre, de madrugada (cinco de la mañana) nos despierta a mi hermana y a mí mi tía Cayetana y dos amigas (Rosalía y Remedios “Coquina”), de sabida afinidad  socialista, llevándose el dedo a los labios con aparatoso gesto para que mi hermana y yo guardáramos silencio. La tapia que desde nuestro corral trasero  daba al de Juan La Tota (amigo de mi familia  porque era manigero en la Alhóndiga donde trabajó junto con mi padre), tenía apenas metro y medio de alto por el lado de nuestra casa, pero por el de  Juan debería tener  un mínimo  de cinco debido al desnivel en ladera del casco urbano de Cártama; entonces Rosalía y Remedios nos metieron en sendas espuertas esterqueras de esparto y con sogas lazos fuimos descolgados mi hermana y yo al corral de , Juan de la Tota, en donde nos aguardaba  el padre de Rosalía y Remedios (vecino de Juan), con su  burra preparada con cerón, como todas las mañanas cuando salía para el tajo en la labor  de mi abuelo Talento con quien llevaba una vida trabajando.
 Un en cujón del cerón metió a mi hermana y, en el otro, a mí tras habernos hecho tomar sendas tazas de tila, y, a cada momento, Pepe Coquina, que montaba la burra nos advertía  guardáramos silencios aunque fuéramos incómodos y, los esparto del cerón nos molestara: “Aguantad un poco, ya mismo vais a ver a vuestra madre y a un hermanito nuevo
         Escondido bajo un algarrobo con un caballo cerca del cortijo Barceló a la salida de Royo Hondo de la sierra, nos esperaba mi tío Eduardo, hermano de mi padre, que de inmediato nos sube con él en el caballo y Arroyo Hondo arriba nos caminamos a través del sistema serrano para el Cortijo el Convento y donde  nos esperaba mi madre ya con su nuevo hijo. U allí llegamos apuntando el sol tras más de dos horas de camino a escondidas. Figúrense la escena del recibimiento por parte de mi madre,
 abuelos y tías. Yo, al vivir nuevamente en el campo, encontré la paz. Eso, ya digo,  fue en octubre de 1.936 hasta que un amanecer de febrero de 1.937, una de las ocho titas con las que mi hermana y yo dormíamos en cámara con suelo de tablas, me digo: “Ve al cuarto de tu madre (la puerta era con la cámara entablada era una simple cortina de tela con ramos) y llevale el chupete del niño…”  ¡¡Oh sorpresa, acostado con mi madre, estaba mi padre que al ser tomada Cártama por los nacionales salió de su escondijo!! Allí descansando en paz y pensando en el futuro estuvo varios días sin que yo, nuevamente, me despegara de su lado en donde estuve, hasta su muerte natural en 1.936; pero esta es otra historia.
Ya  en el comedio de la década de los cuarenta, acompañé a mi madre a recibir durante una pequeña temporada las aguas medicinales de Carratraca; allí nos encontramos que en el mismo humilde hotelito, se hospedaba también, solo,  el bueno de don José Gálvez Ginachero. Mi madre lo abrazó y le enseñó la estampa que él le regalara y que siempre llevaba en un cubre relicario en su pecho. Emotiva escena. Desde aquel día a la hora del almuerzo y de la  cena el venerable sabio  nos honraba compartiendo mesa con nosotros.
 Sistemáticamente, tras el almuerzo me cogía del brazo y me hacía acompañarle a departir con el cabrero que tenía puesto el redil de sus cabras bajo un enorme y tupido castaño, en donde el ganado sesteaba en aquella  caliginosa hora. ¡Cómo le gustaba a don José (hombre de ciencia médica) las explicaciones que sobre hierbas medicinales  (zahareña, hierba del sillero, poleos, manzanilla, hinojos, etc), le daba el cabrero.
Un día, en el salón  del hotelito alguien le dijo: “Don José se pierde usted todos los días para irse con el niño y el cabrero las interesantes tertulias que en las sobremesa organizamos…” Don José, no lo olvido, le contestó dulcemente: “No, mi buen amigo, no esté en ello: No me pierdo nada porque de lo que aquí se habla, más o menos lo sé yo; lo que ignoraba, y es muy interesante como todas las cosas del campo, es lo que aprendo del cabrero…