jueves, 27 de julio de 2017

Ya Don Luís de Góngora lo decía



Da bienes Fortuna
que no están escritos:
cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.

¡Cuán diversas sendas
Se suelen seguir
En el repartir
Honras y haciendas!
A unos da encomiendas,
A otros sambenitos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.

A veces despoja
De choza y apero
Al mayor cabrero,
Y a quien se le antoja;
La cabra más coja
Pare dos cabritos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.
Porque en una aldea
Un pobre mancebo
Hurtó sólo un huevo,
Al sol bambolea,
Y otro se pasea
Con cien mil delitos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.

TAMBIEN CÁRTAMA SE QUEDA SIN SUBVENCIÓN EUROPEA


Recientemente  han tenido lugar las asignaciones de los Fondos Feder  que, con otros pueblos tenía solicitados Cártama, e incluso nuestro alcalde  se desplazó hace pocos días a Madrid para reforzar que nuestro pueblo recibiera esos Cinco millones de euros de la Unión Europea  pero, no ha sido posible; también le han sido denegados a otros municipios de nuestro entorno como Marbella, Fuengirola, Alhaurín de la Torre y Alhaurín el Grande.

Sin entrar en las razones formales de tal negación a Cártama,  en nuestro caso constituye una paradoja pues es un municipio con 11 barriadas diseminadas, todas demandando, lógicamente, servicios, y con una potencial economía aceptable pero, que en la realidad  en el contexto andaluz, según un informe  de la UE, es uno de los municipios con peor calidad de vida  de Andalucía y, qué decir de España: Sin tejido industrial, agricultura (su fuerte) depauperado, nivel cultural y lectivo objetivamente mejorable,  comercio (sobre todo en el pueblo) mínimo; pese a sus posibilidades de  turismo arqueológico éste no se ha potenciado eficientemente ni es posible a corto plazo dada la falta de aparcamientos que adolece, etc.etc. Por ello, hubiese sido comparativamente de justicia que hubiese recibido dicha subvención europea.

sábado, 22 de julio de 2017

EL MISTERIO AÚN SIN ACLARAR

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En una reciente entrega, yo Atila, antes furioso can mordedor de cacos y gentes de dudosa condición y hoy mesurado y circunspecto observador de la realidad, aludía a una posible causa de que el cronista de la villa de Cártama  apuntara titulares en el blogs de Amigos del Museo de Cártama  (que ni está ni se le espera y todo es mandanga) pero emboza  su desarrollo  sustrayéndolo  al conocimiento general, lo cual me hizo pensar como perro guarda, que  el tal cronista iba a desmenuzar la verdad o  mentira sobre el rumor de que alguien ha garrapiñado presuntamente unos diez mil euros en compras de gasolina  en una concreta institución local. Pero aún no debe tenerlo muy claro el cronista de marras porque…¡ni pío ha dicho al respecto tampoco en esta ocasión! Lo único que se barrunta, precisa, colige, sospecha, intuye,  recela, supone, palpìta, escama, olfatea, imagina, indicia, cavila, alarma y… paremos de elucubrar, es que al parecer se trata de   un  fanático zocato políticamente hablando de esos que bajo una mano de minio rojo esconde apetencias poco  correctas, sin perjuicio de que él vaya por ahí tachando de facha indecente a todo el que le convenga sambenitar. Por supuesto, todo  esto que yo, Atila perro observador aventuro,  son meras  conjeturas  y corazonadas perrunas. Ya veremos, ya veremos. Al tiempo y una caña como decían los de antes. Por lo pronto, callen un poco los zocatos y zurdos que van por ahí alardeando de partido e ideología alba como la puta leche.

“CAER A COMER” UN RITO DEL TAJO

          
A “Paquito Pupilo” y a su hermano  Miguel (“Miguelón”), gente del campo, amigos a los que quise como hermanos, que hubieron  de emigrar para vivir y  morir con añoranzas del terruño sureño en las brumosas tierras del norte (De mi libro a punto de edición, “ECOS DE LA ALHÓNDIGA”.

Las campanas de la Ermita serrana ( con las parroquiales antaño reloj de jornaleros y pobres), anunciaban otrora con sus angelicales arpegios metálicos que eran las doce, que el día horario se había partido en dos y, había llegado en los campos labrantíos la hora de “caer al rengue del almuerzo”. Los braceros ya tenían volteada media jornada en sus duras bregas con la tierra.
Por  veredas, cerillos, angosturas y sendas de herraduras, bajaban hacia la vega un goteo de mujeres y chaveas que iban a llevarle el almuerzo a esposos o padres.  Colgado del hombro con un ramal de esparto o pita ad hoc, llevaba el canasto de cañas y bordes de olivo; dentro el pan moreno, la fiambrerilla con tomates, papas y pimientos fritos (estos si verano) guarnecidos con un huevo o unas manecillas de boquerones, jureles o cosa parecida, de lo que debía dejar algo para la hora de la merienda y, como postre, a veces una batata cocida cuando no naranjas de aquellas cajeles o calabacitas; a veces un puñado de higos prensados a lo que, si había huerto cercano se le solía añadir algún melón, sandía o granada si era su estación.
En la otra mano, cogida con un trozo de guita gruesa amarrada a las asas, la olla con cazuela de papas, de fideos o de arroz claro, casi nunca con carne (eran los años de la “churripampa”.
Sentados en algún terrón o en el “jato” de la bestia, yantaban de olla y canasto. Tras ello, tiraban de petaca,  librito “Bambú” y  “mistero” de torcía” y, echaban un cigarro. Liar un cigarro de picadura era un arte.
Cumplida una hora de comida (era el rengue más largo entre revesos)  se reanudaba la áspera tarea  dividida en dos  revesos con rengues de media hora por medio y tras ellos se daba de mano. Este era el yantar de los ascéticos jornaleros de posguerra hasta que el Fuero de los Trabajadores implanto jornadas máximas de 8, 6 y 5 horas según los trabajos.
Cuando aquellas abnegadas esposas   volvía a casa, ya los pequeños habían dado cuenta del almuerzo que les dejó preparado; tomaba ella un somero piscolabis, lavaba a los críos cara y manos y al toque de vísperas  de las campanas parroquiales (din,din, din don “que son las dos”)  ponerle en la mano pizarra, pizarrín, el Catón o la Enciclopedia Álvarez y…:” venga a correr, no llegad tarde a la escuela que os tenéis que hacer hombres de provecho…”
Así de dura era aquella época de posguerra para mayores y niños; pero no se sabía que era la droga, conocíamos el nombre del vecino y los respetábamos como a los padres, no sentíamos miedos salvo a las pesadillas, las “bichas” y a los “Tíos mantequitas”; si nos sobraba en el bolsillo una perrachica (5 céntimos de peseta) que nos diera la madre para chuchería, sabíamos desprendernos de ella si algún pordiosero suplicaba: “niño…una limosnita por Dios”; no sabíamos de “ derechos humanos teóricos”, porque casi todos los humanos caminaban derechos; sabíamos jugar con los animales y hacernos con herramientas bastas nuestras propias carretitas y camionetitas para jugar (no había dinero para juguetes), rezábamos la oración de la noche con nuestras madres, y,  el ejemplo que recibíamos de los mayores era que la honestidad es el mayor orgullo de la persona humana y, la mentira, una maldición.
Hoy nos agarramos a una esperanza: el retorno de la verdadera vida, simple como una gota de lluvia, limpia como un cielo de abril, leve como la brisa de la mañana amando el progreso basado en los auténticos valores

jueves, 20 de julio de 2017

ULTIMAS NOTICIAS

Un grupo de amigos de Málaga, según me traslada uno de ellos, tienen decidido llevar a cabo en Cártama un multitudinario ACTO DE DESAGRAVIO a la memoria  del ilustre cartameño, JOSÉ GONZÁLEZ MARÍN, que fue el mejor racitador del mundo, jamás superado, y llevó el nombre de Cártama, Málaga y España en las andas de su arte por todo el mundo de habla hispana, quien como paradoja hiriente e inconcebible ha sido denigrado en su memoria por  algunos individuos capaces de crear corriente de opinión en su propio pueblo de nacencia. "Los agravios comparativos y las calumnias han sido de una  gravedad intolerable a lo que hay que salir al paso...", alegan. Veremos en que queda tal inicio, pero indudablemente el daño que algunos están haciendo a su pueblo es evidente; he aquí las consecuencias.  Culpan de tal injusticia al equipo de gobierno y oposición municipal.

miércoles, 19 de julio de 2017

CONFIDENCIAS DE MI PERRO ATILA


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A  su modo, mi perro Atila me dice que  la razón de que ciertas entregas del Cronista Oficial de la Villa en el Blogs Amigos del Museo  de Cártama (que ni está ni se le espera) las solape, es  porque ha cogido fóllegas  desde la gasolinera en donde trabaja sobre la verdad o mentira (a saber) de unos 10.000 euros que alguien con posibilidades de hacerlo presuntamente ha garrapiñado del Ayuntamiento. Sí el cronista referido, por una vez acusa las contradicciones y recovecos municipales, cumpliría con su específico cometido. Mi perro no  es ya un perro de carácter furioso, sino reflexivo y circunspecto y…¡apunta cada cosa!.  Me ha comentado  una de un ex alcalde del lugar que pone las pelusas de punta. Ya le pediré que se explique.

domingo, 16 de julio de 2017

¡¡¡ YÁ SUELTO EL PERRO, COÑO…!!!

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El perro a que  me refiero lleva la tira amarrado  a una estaca porque,  en cuanto huele un abigeo le muerde ¡¡Y, hay tantos abigeos en estos  tiempos de  la pos verdad…!!!.  A este perro,  cuando tenía poco tiempo, y a tenor de  los sabios usos y costumbres campesinas de la época, se le cortaron las orejas y el rabo y, fritos en  una sartén,  se le dio a comer a él mismo. Todo ello porque así, afirmaban,   se hacía más afecto al  cortijo y lo defendía de ladrones y cacos de manos blanca  con más ahínco y rabieta; a tal extremo llego el efecto que, con frecuencia,  no conocía ni a los de casa: Un día, un hermanillo mío y yo volvíamos del pueblo a lomos de una burra y, el fiel can, no nos conoció a primera vista;  aún montados despatarrados  dambos en la rucia aparejada, dio un salto y mordió a mi hermanillo en la pantorrilla y, a mí, en el culo.  Yo, que ya empezaba a tener afición a la caza, eché manos a la zarasqueta gatillosa de dos cañones con peores intenciones, lógicamente, que Atila, que así se llama el perro.  Intervino mi padre y  dijo: “Nada de tiro que espantaría el gallinero; amarrar el perro  y que no se suelte nunca; es un peligro…”.  Desde entonces  Atila sigue   amarrado pero, la mala uva, se le sigue viendo  en la cara.
Todo viene a pelo  al  referirme   al  reciente viaje de nuestros Reyes a Londres. ¡¡Jamás me he sentido más español,  más monárquico y  más acordado   de aquella frase de política  poética de que “España es una unidad de destino en lo ecuménico…!!”
Nuestros reyes han sabido situar  a España por las alturas diplomáticas y,   han  realzado la marca Hispania  con su talento, talante, prudencia, elegancia  y cultura; el rey usaba  en cada momento que lo requería  el idioma pertinente. 
Me imagino que, como ya sucedió en aciagas calendas pretéritas estuviéramos en  un sistema republicano y que,  como presidente  de la misma le hubiese tocado  representar a España al coletudo zorruno, Pablo Iglesias, a Pedro Sanchez  o, a cualquier otro (a)  de estos pirados  que diseñan nuestra política.  ¡¡¡Ojú, ojú, ojú…!!!  

Ante tan  nefasta y nefanda  posibilidad yo ya, he soltado  mi perro y que olfatee  a  los abigeos políticos  que pululan por la bendita piel de toro ibera y   se las entienda con ellos.  Mañana seguiré hablando de mi perro, porque  yo, que estudié siente años de bachiller y reválida incluida geografía física y política, jamás leí que España fuera “una nación de naciones” (¡qué gilipoyez!),  sino “una unidad de destino indisoluble” Mañana, si Dios quiere, seguiremos hablando de la primera y segunda república y, de los cretinos que la añoran y quieren repetirla pese a haber traído a España tres guerras  civiles, (que siempre perdieron por falta de razón y cojones  y, esquilmado su tesoro. ¡¡¡Manda huevos la estulticia de estos políticos piraos!!!    Atila,  ¡¡hala con ellos…!!

miércoles, 12 de julio de 2017

HA MUERTO SALVADOR GARCÍA MONTERO, MI AMIGO

Esta mañana del día  12 de julio de 2.017 ha muerto mi amigo, Salvador García Montero ("algo se muere en el alma cuando un amigo se va..."), segundo por la izquierda en la foto a la salida de una de nuestras tertulias en  la  célebre Emisora local, Onda 8, en la que solíamos coincidir y, discrepar: En política pensábamos totalmente distinto, lo cual jamás fue óbice ni impedimento para que fuésemos muy buenos amigos. En la anuencia como en la discrepancia política y religiosa  era una amistad, la nuestra, leal y efusiva. Descansa en paz, amigo Salvador: "algo se muere en alma cuando un amigo se va...".

(En la foto, de izquierda a derecha: Tomás Pavón , director del Periódico Dazcuán, Salvador García Montero, Antonio Fuentes Franco, profesor, un servidor y, el Director de otro periódico que también hace algún tiempo que se nos fue: Quedamos tres en este perro mundo).

viernes, 30 de junio de 2017

LA VILLA ROMANA DE “MANGUARRA” EN CÁRTAMA



Quería comentar una foto de la Villa Romana de Manguarra que mi caro amigo, Juan Bedoya Vargas, inserta en la página web de Amigos del Museo de Cártama (que ni existe ni se le espera), ¡pero!,  los “demócratas “macanditos” que  gestionan esta página según sus acéfalos  saberes y entenderes, me tienen vetado a cal y ladrillos porque, arguyen, no soy    “de los de ellos” (qué viejo es esto), es decir, “sociata” (otra cosa es socialista)  pesebrero y lameculo, de lo que, por cierto,  le doy Gracias a Dios.
Es por ello que me veo obligado a hacer mi comentario al respecto en esta mi página y mi blogs. Y vamos a lo que vamos porque para qué seguir haciéndolo de unos chiquilndonguis advenedizos
Villa en latín (lengua de los romanos, sépanlo) se dice  se dice Villae (se pronuncia “ville”, sépanlo también). Esta villae, sin entrar en demasiados tecnicismos, se implantó a finales de la era romana cuando (más o menos 300 d.C). Solían ser el refugio de los grandes mandamases romanos (senadores y ricos hombres de negocio que se desplazaron a los campos huyendo del hacinamiento a que se había llegado en las  Insulae .

Las villae podían ser también granjas productivas. Su dimensiones y características dependían de la riqueza de sus propietarios. Solían  disfrutar de  maravillosas vistas,  frondosos jardines llenos de fuentes y contaban con pergulae, o habitaciones mediocres para los operarios y servidores. BASTE  POR HOY LO APUNTADO MUY SOMERAMENTE. Y, señores “sociatas” sempiternos  excavadores repórtense ustedes.

viernes, 16 de junio de 2017

MIGUEL PINO, CARTAMEÑO ILUSTRE OLVIDADO

El Diario Sur de Málaga publicó un artículo el día  14 de mayo de  2.017, referido a la joya arqueológica que contiene en bronce el texto de la Carta de Fundación  de Málaga  (LEX FLAVIA MALACITANA) promulgada en el  82 d.C  en la que se contienen las normas jurídicas por las que debía regirse la vida de dicha  ciudad en tiempos del emperador romano, Tito Flavio Domiciano (de ahí,  Flavia); fue encontrada en una cantera de barro para ladrillos en el Ejido en 1.851, siendo el primer dueño de ella la Casa Loring, aunque pasó por varios episodios de propiedad, incluido que  en una subasta estuvo a  punto de  ir al extranjero. Hoy permanece en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

En sínteis, digamos que la primera traducción de dicha pieza arqueológica de incalculable valor la hizo el arqueólogo y científico laurino, Rodriguez Berlanga, pero una nueva traducción, al parecer más fidedigna, se debe al erudito cartameño (muerto prematuramente) MIGUEL DEL PINO ROLDÁN (creo que no ha merecido ni tener una calle en Cártama), profesor que fue de las Universidades de Granada y Málaga. Copio literalmente uno de los párrafos del Artículo de SUR referido a la aportación  de este docto cartameño: "...a punto estuvieron  de ser fundidas dichas tablas en una chatarrería...siendo hoy su valor incalculable... Se espera no se eche en saco roto este propósito de traer la pieza actualizada por el profesor MIGUEL DEL PINO al  Museos de la Aduana de Málaga, lo que se ha pedido también desde el Congreso de los Diputados mediante una proposición no de ley presentada por el PSOE. 

El museo de Málaga cuenta con 17.000 piezas ... en cuya sección de arqueología se contienen  sobre 70 piezas de valor incalculable encontradas en Cártama, entre ellas, y como insignia del museo, el mosaico, "El nacimiento de Venus",  encontrada en calle González Marín en enero de 1.956 cuyo hallazgo tuve la suerte de presenciar y ser testigo de los esfuerzos de José González Marín para que el dueño del inmueble en que apareció, no lo volviera a enterrar y corriera la suerte del silencio indefinido  como ocurre con  otros de gran valor detectados  en Cártama.